Coche clásico español Hispano Suiza
¿Quién no restauraría un Hispano Suiza de los años '30 con carrocería única?
La restauración de un coche antiguo es un asunto delicado que hay que pensar muy detenidamente. El mundo de los coches clásicos es para aficionados, eso está claro, y salvo que seamos profesionales, no hay que esperar hacer negocio con nuestro coche clásico. Sin embargo, siempre he defendido en este blog que el coche clásico es una inversión. Es una inversión que va más allá de la cuestión puramente dineraria, es una inversión en tiempo y en emociones. Muchas veces estas últimas pagan cualquier pérdida crematística. Sin embargo, aunque nuestro objetivo no sea ganar dinero, es importante que no lo desperdiciemos, si queremos vender el coche en unos años para iniciar un nuevo proyecto. Es importante que podamos conseguir el máximo por nuestro automóvil clásico. Si hacemos las cosas muy bien y con algo de suerte, el negocio nos puede salir bien y ganar algo de dinero. Lo cierto es que la mayor parte de las veces tendremos suerte si no perdemos mucho. Por supuesto, hay coches que se revalorizan muy rápido, también es algo que va en modas, y hay otros que están en precios de burbuja, ¿recuerdan los precios de los Seat 600 hace no tanto tiempo?
Por más que el Seat 600 y otros modelos populares estén en nuestra historia personal y les tengamos gran simpatía, lo cierto es que son tan abundantes que nunca tendrán un gran valor, al menos en el medio plazo. Pero, ¿qué ocurre si el Seat 600 –o el Mercedes “colas”- era el del abuelo?  Con este caso empezamos nuestra lista de 7 consejos para restaurar un coche antiguo:

Mercedes 190 SL de 1955, coche clásico descapotable
Mercedes 190 SL de 1955 perfectamente restaurado
1. La restauración sentimental. Si el coche que queremos restaurar es el de alguien querido, el coche familiar, incluso nuestro primer coche, entonces el valor de esa unidad en concreto pasa a ser indeterminado. No se trata de considerar si esa unidad es buena o no, se trata de que ese automóvil es un objeto personal con un vínculo único con nosotros. Sin embargo, tampoco debemos dejarnos llevar totalmente por nuestras emociones. Si el modelo en concreto no es muy valioso y, sobre todo, si su estado es muy malo –especialmente en términos de oxidación- tal vez sea mejor abandonar el proyecto. He visto restauraciones carísimas en coches que no lo valían desde el punto de vista material pero ante el orgullo de la familia es decir “mira, es el coche de mi abuelo” no hay argumento que valga. Mi recomendación es, haga un presupuesto de los costes antes de embarcarse en una costosa restauración.

2. Encuentre un mecánico ANTES de comprar el coche clásico. La mecánica antigua es muy especial, requiere un cariño y un conocimiento que no cualquier mecánico tiene. ¿Cuántos mecánicos son capaces de regular adecuadamente un carburador hoy en día? Especialmente si tenemos varios carburadores de doble cuerpo, no solo de viejos 6L británicos sino incluso de un humilde Alfa 33 de principios de los ’80. Si no vamos a hacer nosotros mismos la restauración, el mecánico especialista nos va a ayudar a elegir y mantener los costes relativamente controlados (creanme, siempre salen sorpresas) y se sentirá parte del proyecto desde el inicio, lo que siempre ayuda.

Camión antiguo portacoches con coches antiguos oxidados
Una triste imagen de la decadencia de coches clásicos y un camión de época
3. Hazlo tú mismo. Muchísimos aficionados, entre los que me encuentro, queremos hacer la restauración del coche. La primera dificultad es tener el local. Además, es muy difícil llevarla a cabo completamente uno mismo ya que exige habilidades muy distintas, desde conocimientos de chapa y pintura hasta tapizados pasando por destreza mecánica. Sería muy raro no tener que recurrir a ningún profesional, además del coste que tendría tener un taller tan equipado. Hay que considerar qué podemos abordar y qué tendremos que subcontratar y presupuestarlo bien, junto con el equipamiento necesario en herramientas y utensilios. A un coche clásico siempre hay que hacerle pequeñas reparaciones, así que siempre podrá ponerse manos a la obra sin tener que implicarse en la restauración.

4. Exclusividad del modelo, el interés del mercado. Si queremos adquirir un modelo de coche antiguo popular, recomiendo evitar las restauraciones y comprar una buena unidad, bien restaurada o bien conservada (mejor lo segundo). La razón es que siempre saldrá mucho más barato comprar que restaurar. Recuerde, lo más normal es que no le paguen el dinero que invirtió en la restauración de su coche... normalmente tampoco va a pagar la restauración que le hizo el vendedor... Personalmente, solo abordaría la restauración del coche si el modelo fuera verdaderamente valioso o exclusivo, o sea, raro. En estos casos la restauración está justificada.

5. Dificultad para encontrar piezas. Si busca anuncios de coches clásicos encontrará, casi con toda seguridad, coches a medio restaurar que se venden “por cambio de proyecto”. Casi siempre la razón es falta de dinero y/o falta de piezas. Hay modelos de coches antiguos de los que es casi imposible encontrar ciertas piezas, particularmente las del interior, tablero, molduras y cromados exteriores, etc. pero también piezas mecánicas: un viejo motor de arranque, un modelo de carburador raro, que hacen que la restauración se prolongue en el tiempo más de lo deseado, además de disparar el coste porque si es una pieza muy buscada seguramente no será barata. Conviene hacer una investigación para conocer la disponibilidad de piezas para el modelo específico que queremos renovar. 

6. Cuide la originalidad. En EE.UU. existe la vieja tradición de transformar coches antiguos y ponerlos elementos más modernos, una costumbre que comenzó la gente joven de los años ’50 que transformaban viejos modelos de los años ’30 conviertiéndolos en los famosos Hot Rods. Personalmente no me gustan, por más que encuentre interesantes las modificaciones, a veces ciertamente artísticas. Parte de esa tradición se está viendo ahora en Europa. No hace mucho vi una Renault 4 furgoneta de finales de los ’60 con llantas cromadas y bajada de suspensión.  Cada uno hace lo que quiere con sus coches, un R4 no es un Ferrari 250 GTO así que, bien está lo que se haga pero recuerde, el valor de su coche cae en picado con las personalizaciones y aumenta con la originalidad.
Coche clásico abandonado Mathys Emy 4
Mathys Emy 4 que encontré en Francia, lamentablemente irrecuperable

7. El historial del coche clásico. Los aficionados al automóvil antiguo tenemos debilidad por las historias de los vehículos que miramos. Saber que “fue matriculado el año tal, por D Fulanito de Cuál, en la ciudad X, donde era médico,...” nos encanta. Por supuesto, no se suele conocer la historia personal de los coches con tanto detalle pero es muy bueno preguntar al vendedor cualquier dato que conozca. Pero no es este historial al que nos referimos, sino al historial de mantenimiento y restauraciones previas. Cuanta más información tengamos, mejor. Uno de los factores sorpresa que más puede incrementar nuestros costes de restauración es la existencia de restauraciones o reparaciones previas chapuceras. El uso de indiscriminado de masillas y otras estrategias similares desembocan en costes altísimos, especialmente si son malas reparaciones de chasis. Preste mucha atención cuando examine el coche clásico, muchas veces las reparaciones se disimulan para aumentar el valor de reventa.
No hemos incluido en esta lista, que no es exhaustiva, ni mucho menos, el asunto siempre peliagudo del óxido en los coches clásicos. Sin duda, la corrosión de los coches antiguos es el mayor problema y la fuente de gastos más importante al abordar una restauración. Hemos hablado de este asunto en muchas entradas de este blog. Creo que no se debe abordar la restauración de un coche con mucho óxido como regla general, salvo excepciones de unidades particularmente valiosas por los motivos expuestos más arriba. Un coche clásico oxidado exige reparaciones costosas que deben ser llevadas a cabo por personal especializado para que queden bien. Si la corrosión es tan grande que exija el cambio de paneles, el coche perderá originalidad.

La mejor manera de preservar del óxido a un coche clásico es protegerlo de la humedad, con protección de metales en el proceso de restauración pero muy especialmente, protegiéndolos de la HUMEDAD el peor enemigo de nuestro coche. Para protegerlo bien, solo conozco un producto realmente efectivo, la funda envolvente para coche.

¿Quién no restauraría un Hispano Suiza de los años '30 con carrocería única? La restauración de un coche antiguo es un asunto...

Auburn 851 Super Charged coche clásico
Auburn 851 Super Charged (Fotografiado en Lugo en 2004)
¿Estás pensando en sumar un Seat 124 Sport 1800 a tu garaje? Adoro este modelo, me parece elegante, rápido y divertido. Un gran clásico para disfrutar los fines de semana. Tal vez seas más de coches clásicos más populares como el Renautl 4/4 o de vehículos Clásicos, así, con mayúsculas, y prefieras un impresionante exclusivo Auburn 851 como el de la fotografía. La mayoría de los aficionados queremos nuestros vehículos clásicos para disfrutarlos los fines de semana en nuestros momentos de ocio pero también hay que tener en cuenta que son una inversión. Hasta los más humildes veteranos pueden incrementar su valor según se van acumulando décadas y van siendo más escasos. Sí, el coche clásico es una inversión y así también hay que considerarlo.
Sean cuales sean tus gustos,  preferencias y bolsillo, conviene que tengas en cuenta unas cuantas cosas antes de sacar la cartera para adquirir tu coche clásico.

1- Si ves óxido, date la vuelta y vete. No estoy hablando de una ampolla aquí o allá un pequeño punto de óxido sino de coches muy oxidados. Si el óxido es evidente a la vista, las partes ocultas estarán, casi seguro, en peor estado. El problema de esta situación no es que sea irreparable (a veces sí que lo es) es que es muy caro. Salvo que el coche sea un modelo único y muy valioso es mejor adquirir otra unidad. Además, el coche ya nunca será original pues si el óxido ha penetrado mucho la solución es la sustitución de paneles... que nunca serán con los que salió de fábrica. Mucha atención en revisar los puntos más proclives al óxido, como interior de aletas, bajos, vierteaguas, bajo el parabrisas, etc. Conviene investigar los puntos débiles del coche que vayamos a ver.

Spanish Classic Car Seat 124 Sport 1800 blanco
Seat 124 Sport 1800 (Fuente: Wikipedia)
2- Comprueba que la mecánica corresponda con el modelo. No hace mucho fui a ver un precioso Alfa Romeo Giulietta de 1960 que estaba algo ajado, con la pintura descolorida y bastante polvo. Eso sí, el coche estaba completo y sin óxido, lo que lo hacía un candidato perfecto para la restauración para un cliente que lo buscaba. La sorpresa vino cuando revisé el motor... un magnífico Seat biárbol de los años '70... Mi gozo en un pozo, aparentemente el motor original rompió y "lo dejaron tirado por ahí". Ese motor sin reparar valía mucho más que el motor instalado. En fin, una pena. Conviene investigar, además, si el número de motor y el del chasis coincide. En los coches europeos es poco frecuente pero los americanos muchas veces llevan grabados en el motor los últimos números del chasis. Si coinciden, el coche vale más aunque tampoco me importa adquirir un coche clásico con el motor adecuado aunque no fuera el original. Mirar los números de caja de cambios y diferencial es más difícil pero conviene hacerlo si el coche lo merece. Este punto es más importante cuanto más valioso sea el vehículo a inspeccionar.

3-Kilometraje. Parece evidente que cuanto menos kilómetros tenga un coche, mejor. Y en principio esto es así pero con matices. Hay coches que es mejor comprarlos con kilómetros, por ejemplo, Jaguar de los años '60 a los '80 del pasado siglo por la tendencia innata a oxidar sus contactos eléctricos (gracias a su instalación Lucas, algún día contaré por qué) pero que se oxidaban mucho menos si el coche se usaba con regularidad. Las averías eléctricas causan verdaderos dolores de cabeza. Por otro lado, no tengo ningún problema en adquirir coches con muchos kilómetros si éstos han sido bien mantenidos y están bien documentados. Tampoco sería muy normal comprar un coche con 50 años y 40.000 km. Hay casos, lo sé, pero hay que comprobarlo y mucho.

4- Si no estás deseando conducirlo, ¡no lo compres! Los coches clásicos producen muchos placeres pero también grandes quebraderos de cabeza en forma de falta de repuestos, repuestos prohibitivos o averías misteriosas. Si no has sentido ganas de quemar tu coche alguna vez es que has tenido suerte. Es un sentimiento pasajero pero si realmente no amas el coche que te has comprado, no lo vas a disfrutar.
Ford Mustang parked in a French street
Ford Mustang, el origen de los Muscle Cars americanos (Nantes,2011)

5- Estudia la marca y modelo que vas a comprar. El precio de algo tan único como un coche clásico es muy difícil de estimar. Incluso en modelos populares, cada coche tiene su historia, su propia lista de "heridas" y virtudes que pueden hacer variar drásticamente el precio de cada unidad. Por eso es muy importante haber estudiado a fondo la marca y el modelo, conocer qué años de producción son los más valiosos e interesantes y los problemas y defectos de cada variante y año. De esta manera nos aseguramos de pagar un precio adecuado por la unidad que elijamos, sin que un sobreprecio arruine nuestra inversión. No lo olvidemos, nuestro coche clásico es también una inversión, lo mire como lo mire

6- Piensa en pequeño. Cuanto más escaso sea un modelo, más valor tiene y más se revalorizará. Es evidente que vale más un coche del que se hicieron solo 250 unidades que de uno que se hayan hecho centenares de miles, cuanto más exclusivo sea, mejor. Es importante estudiar los volúmenes de producción. En este blog hemos hablado del Alfa Romeo SZ que es el Alfa menos fabricado o de un hallazgo que hice, un Harrington LeMans del que sólo se hicieron 250 unidades.

7- Versiones raras. Si un coche salió de la linea de montaje con alguna característica especial demandada por un cliente caprichoso, eso puede elevar el coche. Puede ser, incluso, que carezcan de ciertos elementos, como elevalunas eléctricos porque el cliente lo pidio manual para reducir el peso, o que lleve alguna preparación de motor de fábrica (muy típico de muscle cars americanos de los años '60 y '70). Lo raro, si es original, suele aumentar el valor, aunque no siempre. Una vez más, resulta imprescindible investigar antes de precipitarnos en la adquisición del coche clásico.

8- El color es importante. Aparte del estado de la pintura y que si es original vale más, hay ciertas combinaciones de color que aumenta el valor del coche. Por ejemplo, comprar el Roll Royce con tapicería rosa a franjas que encargó John Lenon. Me parece horrible pero el coche vale mucho más por este tema. Ojo también al argumento "este coche perteneció a..." salvo casos contados como el citado, para mí no tienen más valor por ser de famosos.
Classic Car electric: Detroit Electric
Detroit Electric, un clásico preguerra y además es eléctrico!!

9- Deportivos, cupés y descapotables. Como regla general, las versiones deportivas y/o con carrocería cupé o descapotable siempre valen más que la versión convencional. Además, se revalorizan más. No solo porque normalmente fueran más caras cuando se adquirieron nuevas sino tambíen porque son más escasas y tienen un especial encanto. A quién no le gusta viajar en un Mercedes pagoda escuchando su 6L...

10- Los coches de los '80 ya son interesante como inversiones a largo plazo. Compar un Ford Sierra Cosworth es evidente que es una buena idea, pero también lo es adquirir un Sierra XR4i, o un VW Golf 2 GTI o un Peugeot 205 Rallie. Son coches muy divertidos y con precios asequibles pero que ya están subiendo. No los desprecie.

Si tuviera cualquier duda, deje su comentario, estaremos encantados en contestarle o contacte con nosotros.




Auburn 851 Super Charged (Fotografiado en Lugo en 2004) ¿Estás pensando en sumar un Seat 124 Sport 1800 a tu garaje? Adoro este modelo,...



Las motos son vehículos apasionantes. Todos los que disfrutamos de esta afición estamos siempre deseando montarnos en nuestra máquina e ir a cualquier sitio, bien por obligación o bien por gusto. Sin embargo, cuando las temperaturas empiezan a caer y, sobre todo, cuando el asfalto se humedece por diferentes razones, la prudencia muchas veces aconseja guardar la moto hasta la primavera.

Lo cierto es que viajar con frío es incómodo, incluso con la ropa adecuada. Tampoco es muy placentero tener que medir el gas en cada giro. Si vives, como yo, en una zona fría es recomendable guardar la moto en invierno. Si así lo hacemos, conviene seguir unas pautas para que encontremos a nuestra amiga en perfectas condiciones cuando llegue la ansiada primavera.

Victoria KR35 WH (1939) en un Garaje Portátil
Victoria KR35 WH en un Garaje Portátil para Moto. Stand de PradaVP

1- Lugar para guardar la moto en invierno


Elegir el lugar para guardar nuestra moto en invierno es esencial. Idealmente se guardará en un lugar temperatura estable (es decir, que no haya grandes cambios de temperatura), idealmente sin luz solar directa para evitar que degrade el color y porque el sol provocará cambios bruscos de temperatura que, a su vez, puede causar condensaciones.

El lugar debe estar al resguardo de animales que puedan decidir “habitar” o incluso alimentarse de nuestra moto. Ya hemos traído un caso de esto en este blog...

El lugar ideal también estará resguardado del polvo u otras fuentes de suciedad e idealmente será un lugar seco. Con diferencia, la humedad es el peor enemigo de la moto.

¿Qué ocurre si no tengo un lugar como ese? La mayoría no podemos elegir dónde guardamos nuestra moto en invierno. Para eso existe una solución, es una funda envolvente que protege a la moto de la suciedad, la luz del sol, los animales y de la humedad. Es una funda única (que además es difícil de robar) que preservará la moto perfectamente hasta la primavera.

2- Limpieza


Las motocicletas están expuestas en muchas ocasiones a entornos con suciedad. Un garaje comunitario polvoriento, una calle con hojas en caída o viento con polvo en suspensión pueden dejar nuestra máquina sucia en un momento. La porquería tiende a incrustarse y cuanto más la dejemos estar más difícil será sacarla y tendremos que emplear productos más agresivos que pueden dañar la moto.

Para guardar la moto en los meses de invierno, lo primero que debemos hacer es proceder a una limpieza cuidadosa. Es muy recomendable el uso de champú específico para automoción ya que no es caro y garantizamos que no sea agresivo con los metales y plásticos. Es imprescindible un cuidadoso secado para no dejar rastro de humedad. De todos los factores que envejecen y atacan a las motos, la humedad es el peor de todos, por obvios motivos...

Es recomendable, si somos cuidadosos, el uso de cera para cubrir metales y plásticos. Existen ceras sintéticas que valen para ambos tipos de superficie como también productos específicos para cada material. Mi elección es el uso de cera sintética válida para cualquier superficie y en primavera añadir una cera abase de carnauba para que le dé más brillo.

Las partes mecánicas no susceptibles de recibir cera pueden ser cubiertas con aceite antióxido. En motos antiguas hay extensas partes donde usarlas. Si la moto es moderna no hay tanta necesidad, por un lado, y por el otro hay que seguir las instrucciones del fabricante y el sentido común. El asiento debe ser tratado con un producto especial para vinilos y plásticos. Es muy conveniente dejar la cadena bien lubricada con un producto específico.

3- Cambio de aceite del motor


Siempre es recomendable proceder a cambiar el aceite del motor porque el aceite viejo va recogiendo impurezas y se va descomponiendo creando sustancias ácidas que pueden afectar a los metales. Cuanto más antigua sea nuestra 4T más importante será hacer el cambio.

Motocicleta Victoria KR 35 WH
Preciosa Victoria KR35 WH de la II GM, conservada para su restauración


 4- Llenar el depósito de gasolina al máximo


El depósito de gasolina debe llenarse a tope con gasolina fresca. Si la moto ha estado en uso, no hace falta más que llenar el depósito. Si es una moto de uso muy ocasional, conviene gastar toda la gasolina vieja y rellenar con nueva. Hay quienes proponen dejar vacío el depósito de gasolina. Esto es incorrecto porque la fina capa de combustible que queda es un lugar propicio para que crezcan ciertas bacterias... que crean depósitos ¡y luego problemas! Si queréis saber más de esto, también hemos explicado porqué guardar el vehículo con el depósito lleno en este blog.

Si nuestra moto es de carburador, es recomendable cerrar la llave del suministro de gasolina y arrancar la moto para vaciarla completamente. En este caso, al ser superficies más pequeñas y que se pueden secar (el depósito está cerrado) el problema puede venir de la evaporación de la gasolina que dejará restos que pueden dificultar el arranque en primavera y obligarán a una limpieza del carburador.

En el mercado existen estabilizadores de gasolina. Si vamos a guardar la moto a largo plazo, es muy recomendable añadirlos al depósito para evitar la degradación de la misma. Si solo vamos a guardar la moto durante el invierno, entonces no hace falta.

5- Líquido de refrigeración


A pesar de recomendaciones en contrario, en mi opinión nunca hay que dejar el circuito de refrigeración líquida vacío, a no ser que queramos promover la oxidación de partes internas del motor. Por supuesto que debe solamente rellenarse con líquido de refrigeración de calidad, específico para nuestra moto (aunque los hay universales) que cuente con inhibidores de la corrosión.

Dado lo barato que es hacer este cambio, es muy recomendable hacerlo si estamos próximos a su fecha de sustitución. Por supuesto, si la moto está guardada en un lugar susceptible de congelarse, el líquido de refrigeración debe ser anticongelante del grado apropiado.
 
Motocicleta Victoria KR 35 WH en Funda para Moto Envolvente
Victoria KR35 WH (1939) protegida en Funda Envolvente para Moto

6- Los neumáticos


Los neumáticos tienden a deformarse si permanecen mucho tiempo en la misma posición. Si nuestra moto cuenta con caballete, es muy recomendable usarlo. Si es posible usar un caballete para la rueda delantera, mejor aún. Desde luego es imprescindible hacer esto si vamos a parar nuestra moto por más de 6 meses. Lo que debemos hacer, en cualquier caso, es dejar las ruedas con la presión adecuada o, si es posible, mayor, con el objeto de que impida que se deformen.

Motocicleta en una Funda para Moto
Moto guardada para pasar el invierno, a salvo de la humedad

7-  La batería


Es ideal retirar la batería de la moto, al menos desembornarla para que no se descargue por los pequeños consumos que pueda tener la moto. Si es una batería con registros, conviene añadir agua destilada, si es que no estuviera a nivel. Si es sellada, no hay que hacer nada en este sentido. Idealmente se debe comprobar la carga de la batería cada cierto tiempo y colocarla en un cargador adecuado, siguiendo las instrucciones del fabricante. De esa manera garantizamos que en primavera nuestra moto esté lista para darnos alegrías.


¿Te parece que falta algo?¿Tienes alguna duda? Dínoslo en los comentarios y te contestaremos!


Las motos son vehículos apasionantes. Todos los que disfrutamos de esta afición estamos siempre deseando montarnos en nuestra máquina e...