7 consejos para restaurar un coche clásico

3.12.16 John 1 Comments




Coche clásico español Hispano Suiza
¿Quién no restauraría un Hispano Suiza de los años '30 con carrocería única?
La restauración de un coche antiguo es un asunto delicado que hay que pensar muy detenidamente. El mundo de los coches clásicos es para aficionados, eso está claro, y salvo que seamos profesionales, no hay que esperar hacer negocio con nuestro coche clásico. Sin embargo, siempre he defendido en este blog que el coche clásico es una inversión. Es una inversión que va más allá de la cuestión puramente dineraria, es una inversión en tiempo y en emociones. Muchas veces estas últimas pagan cualquier pérdida crematística. Sin embargo, aunque nuestro objetivo no sea ganar dinero, es importante que no lo desperdiciemos, si queremos vender el coche en unos años para iniciar un nuevo proyecto. Es importante que podamos conseguir el máximo por nuestro automóvil clásico. Si hacemos las cosas muy bien y con algo de suerte, el negocio nos puede salir bien y ganar algo de dinero. Lo cierto es que la mayor parte de las veces tendremos suerte si no perdemos mucho. Por supuesto, hay coches que se revalorizan muy rápido, también es algo que va en modas, y hay otros que están en precios de burbuja, ¿recuerdan los precios de los Seat 600 hace no tanto tiempo?
Por más que el Seat 600 y otros modelos populares estén en nuestra historia personal y les tengamos gran simpatía, lo cierto es que son tan abundantes que nunca tendrán un gran valor, al menos en el medio plazo. Pero, ¿qué ocurre si el Seat 600 –o el Mercedes “colas”- era el del abuelo?  Con este caso empezamos nuestra lista de 7 consejos para restaurar un coche antiguo:

Mercedes 190 SL de 1955, coche clásico descapotable
Mercedes 190 SL de 1955 perfectamente restaurado
1. La restauración sentimental. Si el coche que queremos restaurar es el de alguien querido, el coche familiar, incluso nuestro primer coche, entonces el valor de esa unidad en concreto pasa a ser indeterminado. No se trata de considerar si esa unidad es buena o no, se trata de que ese automóvil es un objeto personal con un vínculo único con nosotros. Sin embargo, tampoco debemos dejarnos llevar totalmente por nuestras emociones. Si el modelo en concreto no es muy valioso y, sobre todo, si su estado es muy malo –especialmente en términos de oxidación- tal vez sea mejor abandonar el proyecto. He visto restauraciones carísimas en coches que no lo valían desde el punto de vista material pero ante el orgullo de la familia es decir “mira, es el coche de mi abuelo” no hay argumento que valga. Mi recomendación es, haga un presupuesto de los costes antes de embarcarse en una costosa restauración.

2. Encuentre un mecánico ANTES de comprar el coche clásico. La mecánica antigua es muy especial, requiere un cariño y un conocimiento que no cualquier mecánico tiene. ¿Cuántos mecánicos son capaces de regular adecuadamente un carburador hoy en día? Especialmente si tenemos varios carburadores de doble cuerpo, no solo de viejos 6L británicos sino incluso de un humilde Alfa 33 de principios de los ’80. Si no vamos a hacer nosotros mismos la restauración, el mecánico especialista nos va a ayudar a elegir y mantener los costes relativamente controlados (creanme, siempre salen sorpresas) y se sentirá parte del proyecto desde el inicio, lo que siempre ayuda.

Camión antiguo portacoches con coches antiguos oxidados
Una triste imagen de la decadencia de coches clásicos y un camión de época
3. Hazlo tú mismo. Muchísimos aficionados, entre los que me encuentro, queremos hacer la restauración del coche. La primera dificultad es tener el local. Además, es muy difícil llevarla a cabo completamente uno mismo ya que exige habilidades muy distintas, desde conocimientos de chapa y pintura hasta tapizados pasando por destreza mecánica. Sería muy raro no tener que recurrir a ningún profesional, además del coste que tendría tener un taller tan equipado. Hay que considerar qué podemos abordar y qué tendremos que subcontratar y presupuestarlo bien, junto con el equipamiento necesario en herramientas y utensilios. A un coche clásico siempre hay que hacerle pequeñas reparaciones, así que siempre podrá ponerse manos a la obra sin tener que implicarse en la restauración.

4. Exclusividad del modelo, el interés del mercado. Si queremos adquirir un modelo de coche antiguo popular, recomiendo evitar las restauraciones y comprar una buena unidad, bien restaurada o bien conservada (mejor lo segundo). La razón es que siempre saldrá mucho más barato comprar que restaurar. Recuerde, lo más normal es que no le paguen el dinero que invirtió en la restauración de su coche... normalmente tampoco va a pagar la restauración que le hizo el vendedor... Personalmente, solo abordaría la restauración del coche si el modelo fuera verdaderamente valioso o exclusivo, o sea, raro. En estos casos la restauración está justificada.

5. Dificultad para encontrar piezas. Si busca anuncios de coches clásicos encontrará, casi con toda seguridad, coches a medio restaurar que se venden “por cambio de proyecto”. Casi siempre la razón es falta de dinero y/o falta de piezas. Hay modelos de coches antiguos de los que es casi imposible encontrar ciertas piezas, particularmente las del interior, tablero, molduras y cromados exteriores, etc. pero también piezas mecánicas: un viejo motor de arranque, un modelo de carburador raro, que hacen que la restauración se prolongue en el tiempo más de lo deseado, además de disparar el coste porque si es una pieza muy buscada seguramente no será barata. Conviene hacer una investigación para conocer la disponibilidad de piezas para el modelo específico que queremos renovar. 

6. Cuide la originalidad. En EE.UU. existe la vieja tradición de transformar coches antiguos y ponerlos elementos más modernos, una costumbre que comenzó la gente joven de los años ’50 que transformaban viejos modelos de los años ’30 conviertiéndolos en los famosos Hot Rods. Personalmente no me gustan, por más que encuentre interesantes las modificaciones, a veces ciertamente artísticas. Parte de esa tradición se está viendo ahora en Europa. No hace mucho vi una Renault 4 furgoneta de finales de los ’60 con llantas cromadas y bajada de suspensión.  Cada uno hace lo que quiere con sus coches, un R4 no es un Ferrari 250 GTO así que, bien está lo que se haga pero recuerde, el valor de su coche cae en picado con las personalizaciones y aumenta con la originalidad.
Coche clásico abandonado Mathys Emy 4
Mathys Emy 4 que encontré en Francia, lamentablemente irrecuperable

7. El historial del coche clásico. Los aficionados al automóvil antiguo tenemos debilidad por las historias de los vehículos que miramos. Saber que “fue matriculado el año tal, por D Fulanito de Cuál, en la ciudad X, donde era médico,...” nos encanta. Por supuesto, no se suele conocer la historia personal de los coches con tanto detalle pero es muy bueno preguntar al vendedor cualquier dato que conozca. Pero no es este historial al que nos referimos, sino al historial de mantenimiento y restauraciones previas. Cuanta más información tengamos, mejor. Uno de los factores sorpresa que más puede incrementar nuestros costes de restauración es la existencia de restauraciones o reparaciones previas chapuceras. El uso de indiscriminado de masillas y otras estrategias similares desembocan en costes altísimos, especialmente si son malas reparaciones de chasis. Preste mucha atención cuando examine el coche clásico, muchas veces las reparaciones se disimulan para aumentar el valor de reventa.
No hemos incluido en esta lista, que no es exhaustiva, ni mucho menos, el asunto siempre peliagudo del óxido en los coches clásicos. Sin duda, la corrosión de los coches antiguos es el mayor problema y la fuente de gastos más importante al abordar una restauración. Hemos hablado de este asunto en muchas entradas de este blog. Creo que no se debe abordar la restauración de un coche con mucho óxido como regla general, salvo excepciones de unidades particularmente valiosas por los motivos expuestos más arriba. Un coche clásico oxidado exige reparaciones costosas que deben ser llevadas a cabo por personal especializado para que queden bien. Si la corrosión es tan grande que exija el cambio de paneles, el coche perderá originalidad.

La mejor manera de preservar del óxido a un coche clásico es protegerlo de la humedad, con protección de metales en el proceso de restauración pero muy especialmente, protegiéndolos de la HUMEDAD el peor enemigo de nuestro coche. Para protegerlo bien, solo conozco un producto realmente efectivo, la funda envolvente para coche.

¿Quién no restauraría un Hispano Suiza de los años '30 con carrocería única? La restauración de un coche antiguo es un asunto...

1 comentario :

  1. La originalidad es clave y darle además unas manos de pintura siempre alegra a la carrocería y permite que se ahorre combustible, a la larga se nota mucho

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